"Quien no vive para servir, no sirve para vivir" (Juan Pablo II).
Cuenta la leyenda que en todos los cuarteles de bomberos penan. Son los voluntarios mártires que fallecieron en actos de servicio y que visitan a sus compañeros, porque ni muertos dejan de ser bomberos.
Hugo Aubel Rebolledo es uno de ellos, un hombre cuya acción valórica realizada en su querida Quinta Compañía lo inmortalizaron para siempre y es motivo de inspiración para seguir trabajando con más ahínco por el desarrollo y progreso de nuestra institución.
La mañana del 3 de Febrero de 1947, la central de alarmas del Cuerpo de Bomberos de Osorno, recibió la información sobre el incendio que se había declarado en la lavandería del Hotel España, ubicado en pleno centro de la ciudad.
Como de costumbre Hugo Aubel corrió raudamente a su carro que intentó abordar en la esquina de las calles Manuel Antonio Matta con Mackenna, pero desgraciadamente, cuando subió al móvil perdió el equilibrio, siendo aplastado por las ruedas de la máquina resultando gravemente herido.
Estériles fueron los esfuerzos desplegados por los médicos del Hospital San José y horas más tarde nuestro compañero dejaba de existir, generando un profundo dolor y vacío en la Compañía y en el Cuerpo de Bomberos.
Hugo Aubel ingresó a la institución el 12 de Septiembre de 1941, distinguiéndose siempre por su alto espíritu de servicio, no trepidando jamás ante el peligro, lo que le valió el respeto, cariño y admiración de sus compañeros.
Los restos de nuestro mártir descansan en el Cementerio General de la vecina ciudad de La Unión, pero su espíritu; ejemplo de amor al prójimo, nos acompaña y protege en cada una de nuestras intervenciones.
Manuel Antonio Matta 766, Osorno - Fono (56 - 64) 232324 - e-mail contacto@quintaosorno.cl